¿De qué temores me hablan?  | EL MERCURIO

Señor director:

Ikea, la multinacional líder en el mundo en decoración y artículos para el hogar, elige a Chile para su desembarco en Sudamérica con la apertura de su primera multitienda en los próximos días. Amazon anuncia que iniciará los trámites para la instalación de un data center en un terreno de 17 hectáreas en Puente Alto, con más de US$200 millones de presupuesto. Se estima que la inversión extranjera directa en Chile suma más de US$9.600 millones solo en este primer semestre.

Esto demuestra que seguimos siendo un país seguro para invertir, pues los proyectos antes mencionados se realizan con meses y años de anticipación, y conociendo la realidad social y política de Chile. Si los inversionistas extranjeros no se asustaron con convencionales disfrazados, en la ducha o profiriendo garabatos a sus colegas, ¿a qué le temen los empresarios locales que anuncian por los medios que se van con sus patrimonios a otro país si gana el Apruebo?

Paulina Ibarra A.
Directora Ejecutiva
Fundación Multitudes

Chile en la mira internacional | Cooperativa

Por Paulina Ibarra, directora ejecutiva Fundación Multitudes

Hace pocos días fuimos testigos de una verdadera pugna entre dos grandes medios de comunicación de importante prestigio internacional. Por un lado, el Wall Street Journal advirtió en un artículo que, de aprobarse, la nueva Constitución puede “destruir la economía y la democracia” de nuestro país. Pocos días después, un columnista del periódico inglés “The Guardian”, respondiéndole a su par norteamericano, asegura que la propuesta constitucional “actualiza, expande y progresa los derechos fundamentales”, y llama a Estados Unidos a seguir el ejemplo chileno.  

Más allá de la polaridad de las opiniones, y que no está muy lejos del debate que hoy vivimos en la prensa local, hay un interés inusitado al proceso constitucional chileno y que ha despertado, para bien o para mal, la atención extranjera. Sin ir más lejos, por razones profesionales y familiares, me encuentro en estos días en Washington, lugar donde residí durante 15 años, y en mi encuentro con antiguos amigos, además de las cosas triviales de la vida, lo primero que me preguntan es acerca del proceso constitucional.

Lo primero que les digo, y es bueno reiterarlo acá, esta es la primera Constitución en el mundo que se escribe de manera paritaria, y ese en sí ya es un valor diferenciador de decenas de procesos constituyentes que se han vivido a lo largo de la historia mundial. A esto hay que sumar la representatividad que tuvo nuestra Convención, que integró escaños reservados para pueblos originarios y que tuvo una alta presencia de integrantes ajenos a las maquinarias partidistas y a la élite social y política que manejó los hilos de nuestra democracia en las últimas tres décadas.

Esto último, que tal vez no es tan novedoso en otros países que vivieron procesos constituyentes, para Chile fue un tremendo avance democrático, pues mantenemos aún heridas y saldos pendientes de lo que fue la dictadura cívico-militar, y vivíamos en una sociedad que, aparentemente, no estaba interesada en el devenir político y social, con escasa formación cívica, lo que fue opacado por la alta participación electoral que tuvimos en el plebiscito de entrada.

Todo lo anterior son elementos que nos convierten en un espécimen raro y digno de analizar por especialistas, politólogos y medios internacionales. Seremos un país pequeño, pero estar bajo el escrutinio de otros países no es algo nuevo. Algo similar, guardando las proporciones, fue la vía chilena al socialismo, con Salvador Allende y su gobierno de Unidad Popular, o incluso el Plebiscito del ’88 y todo el periodo de transición pacífica ocurrido después (con todos sus bemoles, que no son menester señalar acá).

Ahora bien, podemos tener divergencias sobre el trabajo de la Constituyente, y será la historia la que juzgará qué tan bien o tan mal estuvo este proceso, pero el ejercicio democrático que se vivió en los 12 meses que duró la Convención marcó un hito indeleble en nuestro currículum democrático y de eso dan cuenta quienes, desde el extranjero, están pendientes de lo que pueda ocurrir en cuatro semanas más.

En este sentido, la segunda gran pregunta que me hacen acá en Estados Unidos es qué va a pasar el 05 de septiembre, porque, convengamos, la tensión ha ido in crescendo y no se ven posiciones conciliadoras. Gane la opción que gane en el plebiscito de salida, nuestra endeble democracia vivirá una nueva prueba de fuego, porque deberá existir un acuerdo amplio para mejorar lo que haya que mejorar del texto propuesto, o llamar a un nuevo proceso que dé cumplimiento al mandato ciudadano expresado en el referéndum de entrada, que dio por muerta la Constitución del ’80.

Pero más allá de esas consideraciones, y así lo han dicho las encuestas, la opción Apruebo es la que da más seguridad de paz social, y por tanto sobre esa base se deben construir los acuerdos de implementación desde el Congreso. Por nuestra parte, abogaremos porque así sea, pues debemos demostrar al país, y también a la mirada internacional, que somos capaces de culminar un proceso que, pese a sus ripios y una desatada campaña de desinformación, es lo mejor que le pudo pasar al país en las últimas décadas.

Dañar la democracia | La Segunda

Señor director:

Hace unas semanas, en estas mismas páginas, fuimos muy críticas de la grave filtración de datos personales que afectó al SERVEL, que expuso información sensible sobre el padrón electoral. En ningún caso se cuestionó el funcionamiento que tiene esta entidad durante las elecciones y que es un ejemplo internacional.

Por eso, hoy corresponde poner paños fríos a las críticas, que más bien operan como desinformaciones, hacia la labor del SERVEL para el próximo plebiscito de salida. Sin duda los ánimos están crispados, pero nada justifica poner una nota de incertidumbre, ni la más mínima, sobre el proceso electoral del próximo 04 de septiembre

La historia ya la conocemos de otros países. Que los Trumps, Bolsonaros y Ortegas chilenos guarden silencio, y dejen de esparcir fake news, que lo único que logran es dañar la democracia.

Paulina Ibarra

Directora Ejecutiva

Fundación Multitudes

Ofrecen talleres a municipios sobre participación ciudadana, ley de lobby y transparencia | Araucanía Noticias

Ofrecen talleres a municipios sobre participación ciudadana, ley de lobby y transparencia | araucanía noticias

Tipo: Nota

Año: 2022
Mes: Julio

Quién apareció: Fundación Multitudes

Medio: Araucanía Noticias

Gracias a una alianza con Fundación Multitudes, funcionarios municipales podrán capacitarse en Gobierno Abierto, a fin de mejorar su gestión y el vínculo con la ciudadanía.

 

La Asociación Chilena de Municipalidades (AChM) patrocinará talleres dirigidos a funcionarios municipales y directivos que quieran interiorizarse en Gobierno Abierto, estrategia de gestión que involucra a la ciudadanía y que tiene como objetivo generar una mejor relación con vecinos y vecinas, y organizaciones comunitarias.

Lo anterior, gracias a una alianza estratégica de colaboración con la Fundación Multitudes, la cual estará a cargo de los talleres, que tendrán como ejes fundamentales entregar herramientas a los participantes en el cumplimiento de normas referidas, entre otras, a participación ciudadana, Ley de Lobby y Ley de Transparencia.

“La idea es lograr un lenguaje común respecto de estas herramientas, como el lobby o transparencia, pues cada municipio interpreta de distinta forma cómo cumplir con la ley. También queremos desmitificar el principio sancionador de la norma; es decir, que cada municipio lo vea más como una oportunidad que como una obligación para que no haya un castigo administrativo”, explicó la directora ejecutiva de Multitudes, Paulina Ibarra.

En este sentido, Ibarra recalcó que “el Gobierno Abierto es una tendencia que tiene fuerza en países más desarrollados, que han entendido que la gestión pública, sea a nivel nacional, regional o comunal, se construye junto con la ciudadanía. En la medida que mejoramos nuestros estándares de transparencia, o robustecer los canales de participación, estamos diciéndole a los ciudadanos que sí nos importan y que sí son nuestros aliados en este desafío”.

El curso cuenta con destacados profesionales en el área y se realizarán de manera telemática, con un máximo de 10 participantes por cada taller, de manera de garantizar una atención personalizada a cada alumno, para que pueda resolver sus dudas en el cumplimiento de las normas. Se desarrollará en cuatro módulos teórico-prácticos que incluirán un diagnóstico comunal y una propuesta de gestión local acorde a la realidad del municipio participante.

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Otras apariciones en prensa

No vamos a poner la otra mejilla | El Mostrador

No vamos a poner la otra mejilla | El mostrador

Tipo: Columna de opinión

Año: 2022
Mes: Junio

Quién apareció: Paulina Ibarra, Directora Ejecutiva Fundación Multitudes

Medio: El Mostrador

Hace unos días fuimos testigos de un verdadero balde de agua fría en la lucha por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. En Estados Unidos, la Corte Suprema dejaba sin efecto el fallo Roe vs Wade, desamparando constitucionalmente la libertad de abortar, lo que es un golpe durísimo, un pésimo precedente internacional y una clara amenaza a nuestros derechos humanos, sobre todo para aquellas mujeres que viven en condiciones de pobreza o que pertenecen a grupos marginalizados, como las migrantes.

La noticia no puede sernos ajena. Chile es un país donde estamos más acostumbradas a las derrotas que a las conquistas en materia de derechos de la mujer, y este fallo puede ser un germen contagioso de un virus conservador que se expanda a otros países, débiles en avances progresistas como el nuestro. Y cuando estamos frente a una encrucijada constitucional, lo cierto es que la decisión del tribunal norteamericano puede ser la excusa perfecta para que grupos que hoy están por el Rechazo sigan alimentando sus argumentos para no contar con una nueva Carta Fundamental.

Más allá de la instalación de fake news de algunos connotados congresistas (hombres más encima), acerca de que el texto constitucional propuesto deja sin límite de tiempo el optar al aborto -pese a que el propio proyecto señala explícitamente que será una ley la que defina esos plazos-, lo cierto es que su aprobación en la Convención fue un tremendo triunfo, que sin duda debe movilizar a quienes están por el Apruebo. Han sido siglos de batallar contra la corriente del patriarcado, y esta pequeña luz de esperanza debe ser una chispa que conmueva a la masa que aún se mantiene indecisa frente al plebiscito de salida.

Obviamente no es el único elemento diferenciador de la actual Constitución; a esta altura de la discusión nadie duda que el proceso constitucional no acabará el próximo 04 de septiembre. El propio gobierno se ha abierto a mejoras e incluso muchos convencionales, acérrimos defensores del proceso, han dicho que nada está escrito en piedra y que es posible hacerle mejoras al texto en los meses y años venideros. Por lo mismo, más allá de las dudas y reparos de destacados juristas y constitucionalistas a la propuesta, es mejor partir desde una base, y esa base para las mujeres, a mi juicio, está en una convención paritaria y el derecho al aborto. No hay más.

Aparte, no estamos hablando nada del otro mundo. En 1994 nace la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer,  conocida también como la Convención Belém do Pará, a la cual Chile suscribió, y que lo obliga como Estado a cumplir sus preceptos. Uno de ellos es el artículo 4 que señala que “toda mujer tiene el derecho al reconocimiento, goce, ejercicio y protección de todos los derechos humanos y a las libertades consagradas por los instrumentos regionales e internacionales sobre derechos humanos”. Y en ese mismo articulado, en su letra b, señala expresamente “el derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral”.

La “integridad física” ahí expresada, para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos se reconoce como el derecho a la salud. Aquí me detengo un minuto, porque, convengamos, el debate del aborto se sigue centrando en lo valórico, cuando debemos entenderlo como una política sanitaria, ya que las mujeres, por los más diversos motivos, si no entran en alguna de las categorías que las absuelve de un delito (las tres causales legales), seguirán interrumpiendo sus embarazos de manera ilegal, con el riesgo asociado a ello. De ahí la importancia del nuevo texto constitucional que lo establece como un derecho constitucional a todo evento. Belem do Pará marcó una ruta a la cual debemos seguir por una obligación como Estado miembro.

Pero volviendo al caso inicial de Roe vs Wade. Ese hecho también demostró fehacientemente que, al margen de un poder judicial cooptado por los intereses políticos, una Constitución minimalista como la estadounidense no es la panacea, pese a que muchos en nuestro país abogaron por un texto más general y sin tanto articulado. Al garantizar el aborto, la actual propuesta de nueva Constitución da cuenta de una mirada de cómo defendemos los derechos de las mujeres y le damos el estatus constitucional que requiere para evitar que ocurra lo que estamos viendo en la sociedad norteamericana, que en la práctica retrocedió 50 años en libertades civiles y derechos humanos… una verdadera bofetada desde todo punto de vista.

Y para poner la otra mejilla, las chilenas ya estamos cansadas.

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La sociedad civil presente en la Cumbre | El Mostrador

La sociedad civil presente en la Cumbre | El mostrador

Tipo: Columna de opinión

Año: 2022
Mes: Junio

Quién apareció: Jaime Ibarra, Director de Incidencia Fundación Multitudes

Medio: El Mostrador

Terminada la Cumbre de las Américas, realizada hace una semana en Estados Unidos, para Chile y el gobierno fue una oportunidad bien aprovechada. El desempeño del primer mandatario y el equipo de Cancillería estuvo a la altura de lo que el país necesita, como fue destacado por medios y analistas internacionales, y salvo el gaffe con John Kerry, que en redes sociales nacionales y alguna prensa fue demasiado relevado para lo que realmente fue, esta gira puede ser considerada como exitosa.

No se trata de ser autocomplaciente, es lo que se pudo apreciar desde fuera y también desde adentro, ya que como Fundación Multitudes fuimos parte de esta encuentro internacional, ya que participamos en el Foro Ciudadano de las Américas, que es la instancia creada en el 2017 justamente para garantizar la participación de las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) en las Cumbres de las Américas.

No obstante, una vez más, la presencia de las OSC no fue parte de la agenda de los mandatarios y los más altos representantes diplomáticos, incluyendo el nuestro, lo que da cuenta de la poca importancia que, todavía, persiste en los gobiernos en general a la hora de hablarle a la comunidad organizada. No significa que no existan en cada país espacios para su desarrollo, y en Chile tenemos múltiples ejemplos de ello, pero la Cumbre sigue teniendo un monopolio en materias económicas o últimamente medioambientales, sin considerar a la sociedad civil.

¿Sirve de algo este lamento? A esta altura para nada, pero no hay que dejar de plantearlo. De ahí estas líneas que no pretenden hacer cambiar la política exterior de Chile -sería demasiado pretencioso aspirar a ello-, pero sí entregar, una vez más, una señal de alerta frente a temas que debieran ser de interés en La Moneda y en cada casa de gobierno del continente.

La agenda de este Foro Ciudadano de las Américas tuvo como foco temas como “Avanzar en la rendición de cuentas democráticas”; “Institucionalidad democrática y avance de autoritarismos en la región”; y “Corrupción y gobernanza”, por mencionar los más relevantes. Es decir, cómo desde la sociedad civil nos convertimos en contrapartes activas para interpelar a nuestras autoridades, pero sobre todo somos contrapesos frente a la hegemonía que se ejercen en algunos espacios de poder político. Un Estado que es indiferente a la corrupción, a la falta de transparencia, a los abusos, es un Estado que le hace un daño tremendo a su gente y la democracia.

Por eso desde el Foro Ciudadano de las Américas promovemos con fuerza y constancia lo que se llama el Gobierno Abierto, que no es otra cosa que la rendición de cuentas públicas, no como un mero trámite anual que hay que cumplir por ley, sino que como un ejercicio constante de transparencia, probidad y responsabilidad política hacia los ciudadanos. Una buena administración no se contenta con ceñirse a lo que dice la norma, sino que va más allá y da cuenta a sus ciudadanos de su actuar, de sus logros y también fracasos.

De Estados Unidos, cada uno de los miembros de las OSC participantes nos fuimos con muchas tareas para aportar en la agenda de transparencia de nuestros respectivos países, pero también fue comentario obligado para muchos de nosotros la poca importancia que le dieron nuestras propias autoridades —salvo el país anfitrión, por cierto— a este espacio de debate, intercambio de experiencias y proyectos en común en Gobierno Abierto.

No nos desanima esta experiencia, sino que, por el contrario, nos anima a que debemos seguir dando esta pelea diariamente, sin cejar en los esfuerzos y en las ganas de robustecer a la sociedad civil. Porque así se construye la democracia.

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Justicia, un derecho esquivo para la mujer | Cooperativa

Justicia, un derecho esquivo para la mujer | Cooperativa

Tipo: Columna de Opinión

Año: 2022
Mes: Junio

Quién apareció: Paulina Ibarra, Directora Ejecutiva Fundación Multitudes

Medio: Cooperativa

Un estudio de 2020 de la Secretaría Técnica de Igualdad de Género y No Discriminación del Poder Judicial, denominado “Acceso a la justicia de las mujeres víctimas de violencia”, dio cuenta que muchas de las usuarias del sistema sentían que, en vez de encontrar justicia en sus causas, eran víctimas de nuevas vulneraciones: revictimización -al tener que relatar una y otra vez sus denuncias por abuso y violencia- o que no se tomen medidas para garantizar pago de pensiones alimenticias, por nombrar algunos ejemplos.

La misma investigación señala que, como mejora, se debe propender a una valoración de la prueba acorde con el fenómeno de la violencia contra la mujer; es decir, creerles a las víctimas, cosa que parece simple en el papel, pero que en la práctica, como hemos podido ver en innumerables veces, no se logra de buenas a primeras. Es más, otra propuesta para perfeccionar al sistema, dicho por las propias usuarias, es la especialización del Poder Judicial en violencia contra las mujeres, algo que suena de una obviedad tremenda en los tiempos que corren, pero que en Chile parece ser una entelequia. Y no somos la excepción a nivel global, como mencionaré más adelante.

En estos días, Fundación Multitudes participa presencialmente en el evento World Justice Challenge 2022, que se efectúa en La Haya, donde hemos sido galardonados con una mención honrosa por nuestro proyecto “Observatorio de Mujeres contra la Desinformación y Fake News”, que busca develar cómo el uso de las redes sociales se ha estado convirtiendo en una forma de violencia de género que afecta a liderazgos femeninos, fundamentalmente.

En sus versiones del World Justice Challenge, es primera vez que nuestro país llega a estas instancias, y aparte de producirnos un orgullo como equipo, nos plantea un desafío mayor en esta materia.

Pero no puedo evitar comentar lo que me ha tocado vivir en estos días en La Haya. Compartiendo con otras organizaciones internacionales, nuestra realidad no es muy distinta a lo que se vive en otros países. La falta de herramientas para exigir accountability al Poder Judicial, la inaccesibilidad en justicia y equidad, pero también la violencia hacia mujeres, migrantes o grupos de las diversidades sexuales son problemas que trascienden las fronteras, obviamente que con sus particularidades y con casos mucho más graves que nuestra realidad local.

Por eso la importancia de instancias como esta, donde se reconoce el esfuerzo de organizaciones de la sociedad civil de 118 países que participaron de esta versión 2022 del certamen, donde la meta es común para todos: justicia y equidad en todos los ámbitos, y en particular -para Fundación Multitudes- justicia para las mujeres vulneradas en sus derechos, justicia que es esquiva y que se ve como un derecho lejano muchas veces.

Porque no podemos esperar que desde un meme denigrante o una fake news que involucra a una mujer, sobre todo si es lideresa de su ámbito, el siguiente paso sea la normalización de este tipo nuevo tipo de violencia de género. No esperamos que el Poder Judicial tome esto como antecedente para sus procesamientos, o que el Poder Legislativo o el Ejecutivo avancen en leyes que sancionen con más firmeza. Sí, podrán ser acciones que contribuyan a que esa sensación de injusticia se aminore, pero nuestra responsabilidad hoy es denunciar y parar este fenómeno.

Dejamos Países Bajos con el firme compromiso de no descansar en develar el mal manejo de una herramienta tan poderosa y eficaz como son las redes sociales. El 2021 abordamos a las parlamentarias, este año a las convencionales y el próximo esperamos avanzar en lideresas locales y territoriales. Porque hoy como fundación tenemos sólo esta herramienta para denunciar la desinformación hacia las mujeres, pero hay otros grupos de poder que podrían contribuir a hacer justicia desde ahora con las víctimas, antes que esto sea demasiado tarde.

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Cuando la disculpa no soluciona el error | El Mostrador

Cuando la disculpa no soluciona el error | El mostrador

Tipo: Columna de Opinión

Año: 2022
Mes: Mayo

Quién apareció: Paulina Ibarra, Directora Ejecutiva Fundación Multitudes

Medio: El Mostrador

La Convención Constitucional (CC) terminó la fase más importante de su trabajo, con la entrega del borrador de la Constitución, y se inicia quizá la etapa más trascendental de pulir el documento final que se someterá a un referéndum, pero no por ello menos álgida desde el punto de vista comunicacional. En efecto, para nadie es un misterio que ha existido un asedio constante al trabajo de las y los constituyentes, con críticas pero muchas otras sin sustento y claramente con un ánimo de manipular el discurso democrático de la Convención y distorsionar lo que allí se ha aprobado o discutido.

De esto último, varios estudios han dado cuenta de que el trabajo de la CC ha sido objeto de varios ataques de desinformación. Uno de los más recientes es la encuesta de Data Voz y la ONG Derechos Digitales, que estableció que un 58% de las personas encuestadas ha recibido noticias falsas del proceso constituyente, mientras que la Plataforma Telar aseguró que en abril se produjo el peak de la desinformación, en base a la cantidad de noticias falsas emitidas, en especial por redes sociales.

Por parte de nuestra Fundación Multitudes, en estos momentos estamos cerrando un estudio enfocado a las y los constituyentes, con relación a cómo la desinformación los ha afectado, y una gran mayoría, sobre todo mujeres, responde no sólo afirmativamente, sino que también ellos aseguran que se han sentido víctimas individualmente de estos ataques.

En este punto, la pregunta es quién o quiénes están detrás de estas agresiones informativas, y ahí entra en juego la mera especulación: grupos de poder que quieren mantener el status quo, movimientos políticos o sociales que promueven ideas maximalistas acerca del resultado del proceso, o simplemente ciudadanos de a pie que les parece entretenido hacer daño desde el anonimato, sin medir las consecuencias que sus actos provocan.

No obstante, donde sí podemos tener cierta coincidencia es que este tipo de hechos causan un daño a la democracia, porque se van minando las confianzas a una institucionalidad que ya está debilitada desde hace mucho tiempo, producto de un Estado y un sistema político que no siempre funcionan correctamente, debido a que no han sido capaces de generar los resguardos suficientes para garantizar probidad y transparencia en su quehacer.

Por eso, cuando todos debemos ser garantes de cuidar la fragilidad del sistema democrático, hechos como el realizado por el senador Felipe Kast, que sube a sus redes un video antiguo y descontextualizado de Nicolás Maduro, son una señal de alerta, un red flag demasiado relevante para dejarlo pasar. En efecto, uno espera de nuestros representantes en el Parlamento un poco más de seriedad y respeto por este proceso histórico, sin que ello implique silencio a su postura frente a la CC, pero lo que no es deseable es que se presten para esta suerte de ataque artero al que ya hacíamos mención.

El mismo estudio de Data voz y Derechos Digitales asegura que más de un 40% de quienes reciben noticias —de cualquier índole— de la Convención, las divulga entre sus redes sociales. Es decir, cuatro de cada diez personas, sin saber el origen o veracidad de la información, está dispuesta a reproducir en sus propias cuentas un video, una noticia o un meme relacionado con el proceso constituyente, amplificando hasta un número inestimable los contenidos de dicho material digital.

Si bien Kast finalmente borró el video y pidió disculpas por su error, el daño ya está hecho. Y si a eso le sumamos la cantidad de cuentas falsas o bots, sobre todo en Twitter, que difundieron ese registro audiovisual, más de alguno de los receptores se terminó de convencer que detrás del trabajo constituyente está la mano de un régimen fuertemente cuestionado en América Latina. Cualquier desmentido ulterior sólo genera más escepticismo de quienes necesitan argumentos para no respaldar a la CC.

No cabe duda de que este hecho no será el último, lamentablemente, pues hay una alta posibilidad que en los próximos días seamos testigos —y también víctimas— de otras desinformaciones de esta naturaleza. Y eso obliga a todos quienes se han estado informando del proceso a ser responsables, a verificar el origen de la información y sobre todo a contrastarla. Es un ejercicio que puede ser tedioso, pero que en definitiva ayuda a proteger la democracia que tanto nos ha costado fortalecer en las últimas décadas. Porque pedir perdón es fácil frente a un error, pero a veces las secuelas de éste no se verán hoy, sino que el próximo 4 de septiembre.

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El aborto en tres causales en Chile no descansa en piedra | Radio Cooperativa

El aborto en tres causales en Chile no descansa en piedra | radio cooperativa

Tipo: Columna de Opinión

Año: 2022
Mes: Mayo

Quién apareció: Paulina Ibarra, Directora Ejecutiva Fundación Multitudes

Medio: Radio Cooperativa

El 23 de septiembre de 2017 quedó registrado como una fecha histórica para los derechos de las mujeres en Chile. Ese día entró en vigencia la Ley 21.030, que establece la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, poniendo fin a casi tres décadas de prohibición. Pese a que existía desde 1931 el aborto para fines terapéuticos, este fue anulado arbitrariamente en 1989, en las postrimerías de la dictadura cívico-militar, por lo que este avance supuso un gran triunfo para los movimientos feministas.

Pero es necesario señalar que, antes de la promulgación de la llamada Ley IVE, miles de mujeres salieron a las calles a protestar y a exigir más derechos, en sucesivas marchas y manifestaciones públicas; otras tantas celebraron cuando se aprobó en el Congreso Nacional, y un grupo no menor lo hizo también cuando salió el fallo del Tribunal Constitucional, que dio luz verde a la promulgación de la normativa y su aplicación en nuestro país.

El último triunfo en esta lucha constante que han tenido los grupos pro derechos de las mujeres se logró hace unas semanas, cuando el pleno de la Convención Constitucional, que redacta la nueva Constitución, consagró el derecho al aborto, esta vez sin causales y solo sujeto a lo que establezca una ley especial en cuanto su procedimiento. De aprobarse el texto constitucional, en un tiempo más no habrá restricciones para ejercer ese derecho, salvo la propia voluntad de la mujer de interrumpir su embarazo.

Hasta aquí todo bien y en línea con los debates políticos y sociales que ya se han dado en muchas democracias modernas. Salimos, finalmente, de la ignominiosa y pequeña lista de países que prohibía la interrupción del embarazo. No obstante, el fantasma del conservadurismo sigue latente, y así lo hemos visto en el llamado país de la libertad y las oportunidades, como es Estados Unidos, donde se ha instalado una encendida discusión tras filtrarse un borrador de un fallo de un juez conservador de la Corte Suprema de ese país.

En ese escrito, publicado por un medio electrónico, se pone en cuestión lo resuelto por ese mismo máximo tribunal hace 50 años, el llamado caso Roe vs. Wade, el cual declaró legal el aborto y estableció que las leyes federales y estatales no podían restringir ese derecho, salvo en embarazos ya avanzados (tercer trimestre) y puso algunas condiciones (por ejemplo sanitarias) en casos de gravidez no tan avanzada (segundo trimestre), pero liberando de toda prohibición las gestaciones del primer tramo (primer trimestre).

Con la revisión de ese histórico fallo se levantaron las alertas de los grupos feministas, mientras que los grupos conservadores han salido a celebrar la posibilidad de que se restrinjan las interrupciones de embarazos, estimándose que, de seguir el curso del dictamen de la Corte Suprema, prácticamente la mitad de los estados podrá reponer normas restrictivas acerca del aborto, tal como existían hace cinco décadas.

Traigo a colación este tema porque Chile no está ajeno a que un fenómeno así pueda ocurrir. Con derechos de la mujer que se han ido conquistando prácticamente a punta de pocos éxitos y muchos fracasos, aún son muy endebles los cimientos de dichas victorias, por lo que no sería extraño que a partir del ejemplo norteamericano grupos anti abortos en nuestro país se sientan envalentonados a levantar sus miradas conservadoras y tutelares sobre la sociedad.

Dicho de otro modo, la Ley IVE o de aborto en tres causales no está edificada sobre una piedra firma e inamovible, sino que aún navega entre arenas movedizas y donde todavía no es un derecho pleno, dado que persiste la cláusula de conciencia que permite que profesionales y centros médicos se nieguen a cumplir la ley, incluso a riesgo de la vida de las madres.

Es de esperar que la Constitución consagre ese derecho, ya que eso permitiría sostener con mayor fuerza la facultad de la mujer de decidir sobre sus cuerpos, siendo la única restricción, como ya lo expresé anteriormente, la voluntad de ella. Debemos colocarnos firmes en esa posición y no permitir un retroceso cavernario, como lo que podría ocurrir en Estados Unidos.

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Grave filtración de SERVEL | La Segunda

Grave filtración de SERVEL | La Segunda

Tipo: Carta al Director

Año: 2022
Mes: Mayo

Quién apareció: Paulina Ibarra, Directora Ejecutiva Fundación Multitudes

Medio: La Segunda

No hay doble interpretación. Lo informado por el Diario La Tercera este jueves 28, que datos sensibles del padrón electoral fueron publicados en el sitio web del Servicio Electoral (SERVEL) -entre ellos quiénes votaron y la militancia política de los sufragantes-, es una grave vulneración a la protección de datos, un derecho que a nuestro juicio debe estar consagrado en la nueva Constitución.

De hecho, como Fundación Multitudes, propusimos un trabajo colaborativo con algunos convencionales para incorporar, dentro del debate constitucional, un articulado donde el Estado se haga parte activa en la necesaria protección de datos personales, y esto incluye, en particular, aquellos que se difunden por medios electrónicos.

SERVEL se ha caracterizado por ser un ente riguroso en su actuar en los últimos 34 años, pero este hecho es una mácula a dicha trayectoria, que esperamos resuelva con prontitud, dando garantías a toda la ciudadanía de resguardar un tema tan sensible como la privacidad acerca de mi voluntad de expresar o no mi voto en las urnas.

 

Paulina Ibarra

Directora Ejecutiva

Fundación Multitudes

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