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Fundación Multitudes realizó un diálogo sobre la desinformación como violencia política de género.


Fundación Multitudes

Este diálogo abierto se realizó de manera virtual y asistieron más de 30 personas, quienes conocieron los resultados preliminares del segundo estudio del Observatorio de Mujeres contra la Desinformación y Fake News.

En el marco del Open Government Week, evento organizado por Open Government Partnership que se realizó entre los días 16 a 20 de mayo, Fundación Multitudes organizó un conversatorio llamado “Diálogo Abierto: Desinformación como forma de violencia digital y de Género en Chile”, en donde se dio a conocer el impacto de la desinformación y la exclusión de mujeres en procesos democráticos. 

 La Directora Ejecutiva de Multitudes, Paulina Ibarra, inauguró el diálogo señalando que desde el año 2019 la organización está desarrollando proyectos e iniciativas orientadas a prevenir y combatir la desinformación como una amenaza a la democracia, en especial a la participación de las mujeres en la toma de decisiones. 

“Las mujeres que buscan participar o participan activamente en política experimentan una doble vulnerabilidad, ya que son víctimas de discursos y actos de desinformación sexistas que vinculan su vida pública y privada, cuestionando su capacidad no solo de ejercer cargos de poder, sino también de ser ciudadanas activas”. 

Por su parte, la Directora de Investigación, Ana Quijada, presentó los resultados del primer estudio del “Observatorio de Mujeres contra la Desinformación y Fake News”, en donde fueron encuestadas diputadas y senadoras chilenas para conocer su experiencia e historias en relación a su ejercicio político y la deslegitimación sufrida a causa de campañas de desinformación y vulneración de datos, y un avance de la segunda encuesta, que estuvo dirigida a los y las convencionales, cuyos resultados estarán en las próximas semanas.

Después de la presentación de Ana Quijada, se realizó una mesa redonda en donde las panelistas invitadas, Fiorella Ferrari, Oficial de Activismo de Hiperderecho y Angela Mendes, Oficial de Relaciones Internacionales de la Dirección de Análisis de Políticas Públicas de la Fundación Getulio Vargas, reflexionaron sobre cómo evitar la desinformación y exclusión de mujeres en procesos democráticos. 

Fiorella Ferrari, señaló que a pesar de que en Perú existe una Ley de Regulación de Medios para reducir la discriminación racial, de género y LGBTQI+fobia, hay un desconocimiento del uso de la tecnología por parte de las autoridades, lo cual hace muy difícil que se legisle sobre las plataformas digitales. Además agregó que si bien desde la sociedad civil se está teniendo un acercamiento con empresas de redes sociales como Meta, estas compañías no tienen un entendimiento real sobre el tipo de violencia y diversidad que tienen los países latinoamericanos. 

Por su parte, Angela Mendes señaló que las plataformas de redes sociales deben dejar en claro cómo actuarán contra la desinformación, de lo contrario harán un daño irreversible en la lucha histórica de las mujeres en la arena política. Porque el mantenimiento de la democracia depende de un equilibrio saludable entre la libertad de expresión y la intolerancia, violencia y el acoso, pero las plataformas deben dejar en claro cómo van a actuar en contra de la desinformación.

Al cierre expuso la Asesora Senior de Género de Open Government Partnership Allison Merchant, quien destacó las experiencias de las panelistas y concluyó que la desinformación con una perspectiva de género previene la participación de las mujeres en la política, como también la de mujeres periodistas, defensoras de derechos humanos y todas aquellas que participan de la vida pública. 

“Lo que hemos escuchado hoy nos ha hecho concluir que la desinformación de género y el sexismo relacionado con los discursos de odio pueden tener un efecto escalofriante en cómo las mujeres participan en la plaza pública online y offline. Para los defensores del Gobierno Abierto esto es preocupante porque sabemos que puede impedir a las personas que se ven afectadas, y desalentar a otras mujeres y personas de género diverso, que son testigos/as de estos esfuerzos de desinformación, de participar plena y libremente en la vida pública” concluyó.