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Pronunciamiento de la Coalición Foro Ciudadano de las Américas 51° Asamblea General de la OEA 2021 Ciudad de Guatemala “Por una América renovada”

Desde que se propuso el tema de la Asamblea General de la OEA, como sociedad civil nos hemos estado preguntando qué significa propender “Por una América renovada”: ¿qué significa eso en términos materiales y simbólicos para nuestros países y, sobre todo, para las demandas de la sociedad civil, en un contexto de crisis de salud pública por la pandemia? No basta sólo con enunciar las palabras renovación, cambio o transformación para que las cosas tomen rumbos distintos y, sobre todo, mejores para todos y todas. 

“Por una América renovada” tiene que significar mayor compromiso político e institucional de parte de ustedes, los Estados, y de parte de la OEA a la hora de generar estos espacios de diálogo plurales y con metodologías más innovadoras que permitan intercambios reales de ideas y construcciones colectivas de soluciones, no simples encuentros de lecturas de discursos y demandas. 

Como Foro Ciudadano de las Américas venimos trabajando hace casi cinco años en la construcción de agendas regionales y hemisféricas que tengan en cuenta las complejidades y las tensiones mismas presentes en nuestros países y en la región. Dichas agendas giran en torno a cuatro temas transversales y fundamentales, sobre los cuales esperamos que los Estados tomen nota atenta y se comprometan con medias urgentes:

  • Lucha contra la corrupción: esto es reconocer que es un problema sistémico que se genera a partir de varios sectores y actores de la sociedad y que para su erradicación es necesario escuchar las propuestas de la ciudadanía. Además, los Estados deben propender por políticas y medidas que faciliten el control social a sus entidades y al gasto público.
  • Espacio cívico y debilitamiento de los Estados de derecho: En la mayoría de los países de América Latina y el Caribe la ciudadanía no puede ejercer plenamente sus derechos y libertades, ya sea porque hay agentes criminales ilegales o porque el Estado no da garantías o los reprime.

Durante la pandemia, todos los gobiernos del continente aplicaron medidas restrictivas a las libertades que iban más allá de proteger la salud pública.

  • Participación e incidencia en la era digital: Los Estados y sus gobiernos tienen la obligación de brindar canales y espacios para un diálogo amplio y democrático con la ciudadanía y sus organizaciones. En este sentido, es importante que los gobiernos, además de presentar metodologías innovadoras que combinen actividades presenciales, virtuales y mixtas, ya que la pandemia exhibida en la mayoría de los países existen enormes brechas digitales, desarrollen políticas públicas que les sucedan a las personas con acceso a una Internet de calidad”
  • Violencias basadas en género: las mujeres y las niñas siguen siendo el sector poblacional que más violencia recibe en todos los países de manera sistemática, pero los Estados son inoperantes ante los pedidos de justicia en los casos de violencia de género y, además, no brindan protección efectiva. Durante 2020 y 2021 dichos casos han aumentado exponencialmente. 

La violencia de género demanda políticas de cambio cultural urgentes, además de aplicación efectiva de las normas vigentes. 

Por lo tanto, haciendo caso a nuestro espíritu de diálogo y propositivo, tenemos las siguientes recomendaciones generales que urgimos tomar en cuenta para la renovación de las Américas: 

  • Motivar la participación ciudadana con estrategias que fomenten ciudadanías activas, brindando herramientas para la incidencia a través de procesos de formación, sensibilización ciudadana, grupos de vigilancia social, etc.
  • Promover la presentación de informes de sociedad civil en la Asamblea General de la OEA, en los procesos de Cumbres y otros espacios multilaterales, de tal forma que sirvan como insumos para adoptar medidas tendientes a mejorar las acciones estatales y el trabajo multisectorial. 
  • Documentar y denunciar las situaciones de vulneraciones de los derechos y el debilitamiento democrático, para ello es necesario que se siga fortaleciendo el Sistema Interamericano de DDHH.
  • Demandar la protección de actores que lideran procesos sociales y luchan por la defensa de los derechos humanos, por la defensa de sus territorios, por la democracia y por una cultura de transparencia.
  • Que los Estados deben asegurar una transformación real y efectiva para la erradicación de la situación de pobreza, exclusión, desigualdad estructural que persiste en los países, y que impacta en el ejercicio y disfrute de los derechos humanos, sobre todo en los grupos en situación de vulnerabilidad.