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Democracia Digital, columna de opinión

Año de desarrollo: 2021
Financiamiento: Fundación Multitudes

En estos complicados tiempos de Covid-19, todos tuvimos que cambiar obligadamente nuestra forma de vivir la vida. Muchos tuvieron que aprender a trabajar desde sus hogares, convivir con sus familias y por supuesto evitar al máximo el contacto con otras personas. Algo que en el papel se ve sencillo pero realmente no lo es.

La pandemia ha hecho estragos en muchos aspectos, en un estudio realizado por la consultora internacional Ipsos, sobre la salud mental de las personas en 30 países, se demostró que Chile fue el segundo país en donde más personas (56%) empeoraron su salud mental. En materia económica el pronóstico tampoco es alentador, el bolsillo de los chilenos también ha sufrido bastante. En un estudio realizado por el Banco Mundial, se demostró que 2,3 millones de chilenos de clase media cayeron en la vulnerabilidad.

Las redes sociales en tiempos de Covid, pasaron a ser una herramienta para las personas, ya sea para buscar información o para demostrar el descontento que sienten. De esta forma, desde las redes sociales, comenzó a tomar fuerza la idea de crear un “retiro del 10% de los fondos de pensión”, medida que serviría para ayudar al bolsillo de los chilenos, ya que la ayuda del Gobierno nunca llegó. Por esta razón, algo que comenzó como una protesta virtual, al poco tiempo se convirtió en el tema más importante de la agenda pública del país.

La historia reciente del país, nos ha demostrado que la unión de las personas, al salir a la calle al exigir un cambio, puso en jaque a las autoridades, se logró llevar a cabo el proceso constituyente y sí se pudo sacar los fondos de pensión.

Sin embargo, fomentar que la gente salga a la calle, con el momento sanitario que se vive a nivel mundial, sería una irresponsabilidad total. Pero existe una nueva alternativa, en tiempos de crisis también pueden surgir cosas positivas, aprovechemos la tecnología y confiemos en los ciudadanos.

Siempre se ha dicho que las buenas ideas son imitables, en Europa, comenzaron hace un par de años a utilizar la Democracia Digital. La cual consiste en reunir firmas o votos, sobre distintos proyectos de ley que se quieren impulsar. Todo se hace a través de plataformas web.

En Chile está la capacidad técnica de generar plataformas web y hacer participar a los ciudadanos. Hoy más que nunca, se puede apreciar que el uso de la tecnología no es algo solo de la juventud. Cada vez más adultos y tercera edad están involucrándose y conociendo más sobre la tecnología.

Una medida a corto plazo de Democracia Digital, es a nivel municipal, siempre y cuando exista la voluntad de escuchar a sus vecinos. Una propuesta es hacer Cabildos Virtuales. Instancia en que las autoridades municipales escuchen a distintos actores sociales de la comuna y líderes de las juntas de vecinos, respecto a sus exigencias y aspiraciones, a través de conversaciones virtuales. Además, es totalmente factible que la municipalidad pueda enviar a sus ciudadanos distintas propuestas vía encuestas y formularios web, ya que ellos manejan la información de los vecinos de la comuna y la tecnología actual permite que se pueda generar este proceso.

Impulsar la Democracia Digital no es algo muy descabellado, considerando que en Chile ya existen experiencias previas con este sistema. En el año 2015 la municipalidad de Peñalolén, se acercó a la Democracia Digital y en conjunto con la plataforma web de Citizenlab (Bélgica),  impulsó el proyecto “En mi barrio, yo decido”. En donde los vecinos de la comuna, votaron a través de un formulario en internet, sobre donde debería invertir la municipalidad los recursos públicos (áreas verdes, deporte, infraestructura, etc)

De llevarse a cabo este proceso en las distintas municipalidades,  un efecto inmediato es que la confianza de los vecinos hacía sus autoridades municipales aumentará rápidamente. Elevando los niveles de confianza y transparencia de toda la municipalidad.

Este proceso también puede llevarse a cabo a nivel de Gobierno. Cada vez que aparezcan distintos proyectos de ley, podría ser enviados a los ciudadanos, en forma de formularios y así se podría hacer un catastro a tiempo real, respecto a las verdaderas necesidades que tiene el ciudadano de hoy.

La Democracia Digital va tomando fuerza en distintas partes del mundo, y Chile no tiene que quedarse atrás. Si se trata de transparencia y participación ciudadana, debemos formar parte de esto. El modelo europeo de la Democracia Digital es totalmente viable en Chile, y más ahora, que la tecnología cumple un rol aún más importante en nuestra vida.

No es necesario llegar a otro Estallido Social, no es necesario tener que ir a Plaza Italia, no es necesario tener que llegar hasta las últimas consecuencias. Se puede generar un cambio, y este cambio se logra escuchando y tomando en cuenta a los ciudadanos. Repliquemos los buenos ejemplos. Escuchemos a la gente y usemos la tecnología a nuestro favor. Un Gobierno más Abierto  traerá beneficios tanto a las autoridades como los ciudadanos.

Las herramientas están disponibles pero, ¿está la voluntad de hacer algo distinto?

 

 

 

 

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